La Fundación del español urgente (Fundéu) ha observado, en su análisis diario de los medios de comunicación, que sigue tildándose innecesariamente la palabra “solo” cuando significa “solamente”.

La palabra “solo” puede ser adjetivo con el significado “sin compañía” (“Tomás estaba solo”) o adverbio en el sentido de “únicamente” o “solamente” (“Era solo un aprendiz”).

Hasta 1959 se acentuaba gráficamente cuando era adverbio, para distinguirlo del adjetivo, pero en las normas ortográficas de ese año, la Real Academia Española estableció que el adverbio “solo” no debe llevar tilde (acento gráfico) más que cuando puedan darse confusiones con el adjetivo, que en la práctica son muy infrecuentes.

En las normas publicadas en 1999 se repite este criterio -y se dan ejemplos como “A Tomás le gusta estar solo” y “Solo tomaremos fruta”-, que vuelve a explicitarse en el Diccionario panhispánico de dudas.

Por ello, la Fundéu recuerda que no hay que tildar el adverbio “solo” más que en los raros casos en los que pueda confundirse con el adjetivo “solo” (“sin compañía”, “único en su especie”, “sin amparo”).

La Fundéu, cuyo principal objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, está presidida por el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha.