Bollywood cumple 100 años

El hombre más rico de India, Mukesh Ambani, ve películas de Bollywood en su cine privado de Bombay, pero Rekha Rana las ve en un viejo aparato de televisón de tercera mano en el suburbio de infraviviendas a las puertas de Nueva Delhi.

En todas las partes de este variado subcontinenete, independientemente de si son hindúes o musulmanes, de la casta a la que se pertenezca, de los ingresos o del idioma, la gente ama el cine que se hace allí. Ríen, lloran, se emocionan con las películas, se reconocen en los personajes y cantan las canciones. Y es así desde hace 100 años.
“Bollywood es mucho más que cine, es más bien una alegría compartida, una sensación de pertenencia y una identidad”, explica la crítica de cine Suparna Sharma. Allá donde vaya uno en India podrá entablar una conversación sobre cine con cualquier desconocido, al igual que en otras partes del mundo se habla del tiempo. “Algunas frases de las películas de Bollywood forman parte de nuestra vida cotidiana”, dijo Shalin Koticha, una estudiante de actuación en Bombay. Las superestrellas del cine indio son modelos a seguir en todo el país. “Bollywood influye en nuestra moda, en nuestros cortes de pelo, en los colores”, asegura el director Kunal Kohli. Es por ello que resultaba inimaginable ir vestida de rosa al altar hasta que apareció un novia vestida así en una película. “Nosotros ni siquera tenemos una cultura musical fuera del cine”, agregó el realizador. Las canciones más conocidas y las de mayor éxito en India proceden de las películas. En el país no existe una cultura pop o rock como en Occidente.

El primer largometraje de ficción que se produjo y se rodó en India era una cinta muda, “Raja Harishchandra”, un relato mitológico que llegó al cine el 3 de mayo de 1913.

Las primeras décadas el cine se dedicó a contar historias del texto épico “El Ramayana” y el “Mahabharata”. Pero entonces, al igual que ahora, el mundo en la gran pantalla está divido en dos mitades, y al final los buenos siempre ganan a los malos.

Aunque los ingredientes de las primeras películas solían extraerse de las antiguas enseñanzas Rasa, según señala el historiador de cine Amrit Gangar, en la actualidad se estrenan al año en India unas mil películas, la mayoría de ellas una colorida mezcla de cine romántico y de acción, drama y violencia, comedia y musical.

El historiador Gangar escoge el clásico “Mother India” (1957) como primer ejemplo del abanico de emociones que se amalgaman en un película típica de Bollywood.

La cinta, centrada en la lucha de una madre que quiere sacar adelante a sus hijos haciendo frente a todo tipo de adversidades, consigue unir “heroicidad, erotismo, enfado, dolor, admiración, temor, risas, serenidad y mucho más”, explicó Gangar.

La industria cinematográfica generó el año pasado más de 1.700 millones de euros (2.200 millones de dólares) y, a diferencia de Hollywood, sigue creciendo entre un siete y un diez por ciento cada año, a pesar de las copias piratas de DVDs o de que los jóvenes compartan las películas en sus teléfonos móviles. “El cine constituye una vía de escape en un país que se descompone, con inflación, corrupción, cortes de electricidad y caos en general”, señala la crítica de cine Sharma.

A lo largo de las décadas, los cineastas supieron captar los sentimientos de la nación. Tras el trauma de la división del país, aparecieron en la gran pantalla los dramas de las familias divididas, pero también de las hermanas violadas y las madres enfermas, dijo Sharma. “En la actualidad tenemos un perfecto y hermoso mundo Bollywood, sin mácula alguna”, el anhelado mundo de la clase media, agregó.

Pero el cine indio no es sólo Bollywood, las producciones comerciales que tiene su epicentro en Bombay, sino también películas en bengalí, kannada, malayam, tamil, telugu y muchos otros idiomas, así como cada vez más películas artísticas. “Cada vez se abre más la oferta”, dijo la directora Reema Kagti. “El mundo es tan confuso que las personas ya han dejado de creer que todo es blanco o negro en las películas”.

El director Vishal Bharadwaj dijo al inicio de las celebraciones con motivo del primer centenario del cine indio en Nueva Delhli que el “cine es una increíble enfermedad de 100 años y todos nosotros la sufrimos gustosamente”.

Fuente: DPA